Yo soy la locura (2011)

Raquel Andueza & La Galanía

Primer registro de Anima e Corpo, la discográfica de Raquel Andueza. Y, asimismo, primer registro sonoro de su grupo, La Galanía, en esta ocasión contando con su equipo de bajo continuo (Jesús Fernández Baena en la tiorba y Pierre Pitzl en la guitarra barroca).

Este disco no solo es una muestra de los “aires” más conocidos que inundaban las partituras en la España del siglo XVII, sino también un ejemplo de cómo la música española tenía influencia en otros países, ya que en este disco se recogen también obras encontradas en colecciones francesas, italianas e inglesas. Algunas de estas partituras son inéditas y nunca habían sido grabadas hasta la aparición de este álbum.

CRÍTICAS y PREMIOS

Premio FestClasic 2011

YO SOY LA LOCURA ha sido reconocido como el premio al mejor disco de Música Antigua 2011 por FestClasic, la Asociación Española de Festivales de Música Clásica.

Diario de Noticias de Navarra

“No hace falta ni el más mínimo esfuerzo de traducción de la situación escénica, de lo que se nos cuenta. Todo el recital se desarrolla en nuestro idioma común. Un castellano bellísimo que, con una dicción perfecta, nos permite saborear unos textos prodigiosos, con una enorme carga poética y rítmica ya antes de ponerles la música. Si, además, las hermosas palabras se acomodan en unas inflexiones de la voz que las carga de intención, -también de segundas intenciones-, melancolía, resignación, paciencia, dolor o gozo; con texturas vocales variadas, buscadas, expresamente, para ciertas situaciones, tenemos uno de los conciertos más hermosos y cercanos que hemos escuchado”. Leer crítica completa. Teobaldos

Diverdi

“Hermosísima interpretación, por calidad y calidez, capaz de satisfacer en el más alto grado a todo tipo de melómano, desde el neófito curioso al sibarita más exigente.

[…] para proyectar esos inmensos sentimientos de pasión y elocuencia expresiva que se requieren, y ésa es una zona en la que Andueza se mueve como pocas cantantes son capaces”. Eduardo Torrico

Jugar con fuego

De amor, tormento y otras locuras. “Coexistimos con una sociedad dominada por el estrés, las prisas y a un ritmo frenético. Como no podía ser de otro modo, la música de nuestro tiempo se hace eco de las realidades del mundo en que vivimos y así se manifiesta: ritmos excitados, nerviosos y cada vez más acelerados. Lejanos quedan otros tiempos, otras épocas, donde la tranquilidad y la calma reinaban allá donde hoy sólo existe ansiedad y fatiga.

Buscando esa paz, inexistente, y casi imposible de plasmar en una música comprometida con la actualidad, muchos intérpretes echan la vista atrás hacia repertorios de épocas antiguas, donde la quietud y el sosiego quedaron plasmados en las composiciones musicales. Una época idónea donde encontrar esa tranquilidad, acompañada de una inigualable dulzura y una primacía del texto sobre la poesía, es la del Seicento italiano, con una música vocal donde el recitativo puro, sostenido por el recién ideado bajo continuo, y las más creativas melodías se entremezclan para manifestar desde los más profundos sentimientos a las más acentuadas pasiones. Eso mismo debieron de pensar la soprano Raquel Andueza y el tiorbista Jesús Fernández Baena a la hora de emprender lo que sería su primer registro discográfico en conjunto, dʼamore e tormenti. Y aún volviendo la vista al pasado decidieron sustentar su trabajo bajo una temática tan actual como el desamor. Historias de amor con un final doloroso, el fin, la falta de amor, situaciones tan cotidianas hoy día como en cualquiera de las etapas de la evolución del ser humano.

Este disco muestra una muy significativa selección, una apropiada recopilación de monodias para soprano interpretadas por una voz, la de Raquel, magníficamente adecuada a este tipo de repertorio, amparada por el dulce susurro de la tiorba, un instrumento creado para acompañar al canto y que empasta excelentemente con la voz de la soprano en cada una de las arias. Como complemento, se incluyen dos piezas para tiorba a solo: una muy danzable Ciacona de Piccinini, en un acertado tempo; y la Toccata VII de Kapsberger, de lograda precisión técnica y sonoridad
depurada.

Muy contentos debieron de quedar ambos músicos con el resultado de su primer álbum, y no es para menos, pues la calidad de la grabación es más que aceptable y la de las interpretaciones supera a ésta con creces. Y sin pensarlo dos veces decidieron zambullirse de lleno en el difícil mundo de la producción discográfica, creando conjuntamente su propio sello, dedicado a dar a conocer y fomentar desde las entrañas la música antigua. Nace, por tanto, Anima e Corpo, con gran ilusión y altas expectativas, no dedicándose en exclusiva a la producción de sus propios trabajos, sino que, como amantes de la música antigua, pretenden, entre otras tareas, producir trabajos ajenos, representar y gestionar la carrera musical de otros intérpretes, recuperar y editar partituras anteriores al siglo XVIII en facsímil y formar a nuevos talentos sustentándose en sus conocimientos y experiencias.

Aprovechando como plataforma su recién creado sello discográfico, y sirviéndose de él para controlar con total libertad qué, cómo y con quién grabar, deciden repetir la anterior experiencia discográfica, dedicando esta vez la grabación a tonos humanos en castellano. Este nuevo disco, titulado Yo soy la locura, está plagado de precisas pinceladas, y toques personales; desvíos retóricos que imprimen a la totalidad del conjunto esa “locura” a la que hace mención el título del álbum.

La calidad de la grabación supera al anterior trabajo, y se nota la evolución de la voz en la adquisición de nuevos matices y en una equilibrada coloración en los momentos precisos. Como en el caso anterior, la tiorba cobra principal protagonismo en dos temas instrumentales que, siguiendo la línea argumental del CD, pertenecen a autores del barroco español: Folías, de Gaspar Sanz y Españoletas, de Lucas Ruiz de Ribayaz. La tiorba cuenta para esta ocasión con el acertado apoyo de la guitarra barroca, instrumento que por otro lado tan usado fue en el barroco español, y que en manos de Pierre Pitzl y mediante los oportunos arreglos dota de un picante especial, más allá del aroma popular, al repertorio seleccionado.

No se nos ocurre otra forma mejor que este prometedor inicio para comenzar la nueva andadura. Desde estas páginas, mucha suerte y nuestra más sincera enhorabuena”. Luis Fco. Gordillo Navarro

Clásica 2

“Tengo una joya en mis manos que no puedo por menos que compartir con todos vosotros. Se trata de de la última grabación discográfica de la maravillosa soprano navarra Raquel Andueza y su grupo La Galanía que, además, es el primer lanzamiento de su discográfica Anima e Corpo. Un acontecimiento musical de primer orden por múltiples aspectos que paso a subrayar.

En primer lugar Raquel Andueza, llevada por su inquebrantable espíritu emprendedor, su ilusión sin limites, y su amor a la música, inicia una nueva etapa musical presentando en sociedad una nueva discográfica, Anima e Corpo, en un momento marcado por la crisis y la desazón. Pero nada es impedimento suficiente para que Raquel no deje de regalarnos con su delicada manera de cantar y su exquisito gusto musical, aquello que siente debe compartir con todos nosotros.

No puede pasarnos desapercibido, pues es un motivo más altamente esclarecedor de lo que esta mujer siente por la música y su divulgación, que su sello discográfico se denomine Ánima e Corpo (Alma y Cuerpo). El alma con que interpreta su repertorio; el alma de los que la oímos cantar, que se sosiega y solaza con ello, vibrando de emoción, y el cuerpo, nuestro compañero y el de ella, que hacen posible que ella cante y nosotros la sintamos a nuestro lado.

La Galanía, es otra de las novedades que Raquel presenta en este disco. Un grupo cuyos miembros, Jesús Fernandez Baena y Pierre Pitzl, empatizan incondicionalmente con esa maravillosa idea musical de Raquel, para qué, los tres juntos, unan en una, tres almas y tres cuerpos. Anima e Corpo otra vez.

¡Que decir del repertorio de este regalo musical! Una meticulosa, concienzuda y constante labor de investigación musicológica llevada a cabo por Raquel Andueza y la Galanía para presentarnos páginas musicales del barroco español del siglo XVII, que se entreveran con maravillosas partituras inglesas, italianas y francesas, para perfumar una época donde la interrelación musical y las influencias musicales no tenían fronteras en la Europa del momento.

Fruto de este trabajo de investigación y del entusiasmo de La Galanía, el disco incluye obras inéditas nunca antes grabadas. Otro regalo de Raquel Andueza y su grupo.

Para finalizar esta recomendación discográfica de “Yo soy la Locura” dejemos que sea la propia Raquel Andueza la que nos ilustre sobre este maravilloso trabajo. En el libro que acompaña al disco, por cierto con todos los textos en edición trilingüe, castellano, francés e ingles, y una maquetación cuidadísima, nos dice Raquel: “Para la instrumentación decidimos emplear exclusivamente la cuerda pulsada: la guitarra barroca como instrumento esencial del período, y la tiorba, omnipresente también en la Europa del siglo XVII, como sustento y base del continuo.
El trabajo, tanto de preparación y grabación fue todo un placer, ya que la variedad de registros que presentan los quince cortes del disco hizo que disfrutásemos con cada pieza de manera muy distinta.

Recuerdo como, por ejemplo, tras grabar la canción Yo soy la locura tuvimos la sensación de que nos habían puesto una inyección de energía para trabajar durante horas, sin embargo, después de Se que me muero de Amor, a pesar de que en el plan de trabajo estaba previsto continuar un par de horas más, no pudimos seguir grabando puesto que nos habíamos vaciado por completo.

Ciertamente, para nosotros es un lujo que estas sensaciones y recuerdos queden plasmados para siempre en esta cajita de 12×12 cm.”

Sólo me resta decirte Raquel que el lujo es el nuestro al poder escucharos y compartir con vosotros ese afán y esos recuerdos. Muchísimas gracias y os deseamos muchísimo éxito para esta nueva marca discográfica, Anima e Corpo, llamada a ser una referencia de la “música sentida.” Manuel López-Benito

Diario de Sevilla

Locura de amor. La soprano Raquel Andueza abre un nuevo sello discográfico con un intenso recorrido por canciones barrocas españolas. “Fundar un sello discográfico en nuestros días puede pasar por un acto de locura. O de amor. De amor por la música y por el trabajo bien hecho, pero también por la belleza externa de los objetos elaborados, por los detalles técnicos o editoriales, todas esas cosas de las que antes se ocupaban los productores de las grandes compañías y que últimamente han tenido que empezar a contemplar los propios intérpretes. También la soprano navarra Raquel Andueza y el laudista sevillano Jesús Fernández, que se han lanzado a la aventura de crear su propia marca, colocada bajo la doble advocación del sentimiento y la sensualidad: Anima e Corpo, casi un lema olímpico para salir a un mundo en crisis.

Crisis entendida como momento crucial de cambio, en el que dominan las posibilidades que ofrece la tecnología por encima de cuestiones económicas o éticas, lo que está haciendo que las industrias culturales se tambaleen sin remedio. El “objeto disco” sin embargo resiste, acaso no ya como forma de lucro, pero sí como manera de darse a conocer y, más honda y sutilmente, como estímulo para fijar en el tiempo la concepción personal de un determinado repertorio.

Si en su debut discográfico como dúo para el sello NB Musika (D’amore e tormenti), Andueza y Fernández se acercaron al universo del Seicento italiano, tan querido por la soprano, para el lanzamiento de su sello han escogido un programa de barroco español que ofrecen en formación de trío, pues se les suma el guitarrista austriaco Pierre Pitzl. La Galanía se llama el nuevo grupo, y en su presentación no solo ofrecen muestras de tonos humanos de compositores tan conocidos ya como José Marín o Juan Hidalgo, junto a danzas de Sanz o Ruiz de Ribayaz, sino que se acercan a la edición de canciones españolas en Europa, como la que da título al CD, como Vuestros ojos, aparecida en una edición de Ballard y en el Banquete musical de Robert Dowland, como Vuestra belleza, señora o La ausencia, editadas por Steffani, o como ese Sé que me muero, que
Lully incluyó en la Entrada de los españoles del inmortal Burgués gentilhombre.

La locura y los extravíos de amor dominan temáticamente un recorrido que en los labios de Raquel Andueza resulta una fuente inagotable de placer, un ir y venir del cuerpo al alma, del deseo a la ensoñación, del baile al lamento, del eros al ethos, pues hay aquí también toda una forma de entender el arte del canto, una personalidad identificable y reconocible, no ya solo por ese timbre dulce y singularísimo, sino por un estilo de decir que desprecia al tiempo el énfasis y lo vulgar para ir a la esencia, al corazón de lo que se canta. Nunca escuché este repertorio dicho con esta transparente y fúlgida claridad, con este absoluto control sobre los matices y el sentido de cada palabra, nunca el No piense Menguilla con esta gracia que no deja ni un segundo de ser noble, jamás el Vuestros ojos con tan intencionada ironía, el Marizápalos (¡por fin con su texto!) con esta refinadísima naturalidad ni a Lully con tan tierna y palpitante melancolía”. Pablo J. Vayón

 

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